Triduo a la Virgen de Guadalupe

Este triduo a la Virgen de Guadalupe se hace todos los años, comenzando el día 10 de diciembre y terminando el día 12 de diciembre. Se hace para conmemorar y honrar a la Virgen de Guadalupe.

Triduo a la virgen de Guadalupe

PRIMER DÍA (10 de diciembre)

¡Oh Virgen de Guadalupe!

eres dueña del universo,

por eso virgencita, también pertenezco a ti,

y hoy me entrego a ti completamente,

y frente a ti madre mía,

te elijo como mi reina y señora,

a partir de hoy quiero depender de ti,

y las intenciones que tengan en mi,

pasen por tus adoradas manos.

Creo en tu bondad,

y que todo lo que me suceda será para el bien mio.

Virgencita, tú estás llena de luz,

luz de gracia y santidad.

Te pido que esos rayos de luz entren en mi corazón,

y me encienda mi voluntad e intelecto.

Convénceme de que me engaño

cuando amo algo que no sea a mi Dios,

y cuando no te amé a ti como debía ser.

¿Cómo podré pagarte todo lo que haces por mí?

Ruego porque me sigas bendiciendo

con humildad y obediencia al Señor.

Duplica tus ruegos,

y no dejes de pedir a Dios que me haga suyo,

y me otorgue la dicha de ir a darte las gracias

por el triunfo de tus intercesiones.

Amén

Al finalizar, repetir 3 veces: Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros.

 

SEGUNDO DÍA (11 de diciembre)

¡Oh Santísima Virgen de Guadalupe!

Un ángel del cielo tiene por dicha de estar a tus pies,

y como prueba de satisfacción,

abre sus brazos y extiende las alas

para formar una repisa a tu grandeza,

¿qué debo de hacer yo para mostrarte

mi devoción hacia ti, sino más que

ofrecerte mi corazón y mi alma?

Accede virgencita a aceptar este regalo,

no lo desprecies,

sé que tiene muchas faltas y mucha miseria,

pero todo eso que le falta,

te lo recompensaré con buenas intenciones

 y buena voluntad.

Observa mi corazón,

y verás que sólo tiene el deseo de servirte

y el miedo a ofenderte.

Bendice mi corazón,

 y haz que sólo haya espacio

para Jesús y María.

Estoy encandilado con tu belleza

y desearía que mis ojos nunca

dejaran de verte para nunca

alejarme del buen camino.

Me siento miserable, virgencita,

porque no sé mantenerme en los planes que hago,

no tengo estabilidad en la integridad,

y sólo soy persistente en mis malas costumbres.

Haz que esté siempre enfocado

en el amor y devoción hacia Dios,

para ocuparme sólo de mis obligaciones,

alejándome de todo lo que ofenda al señor.

Amén.

Al finalizar, repetir 3 veces: Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros.

Triduo a la Virgen de Guadalupe

TERCER DÍA (12 de diciembre)

¡Oh Virgen de Guadalupe!

Tú que no dudaste de tomar

la tilma de Juan Diego,

para que en ella se estampase

tu bella imagen,

que atrajo a los ángeles,

hechizó a los hombres

y causó la admiración de millones

de personas en el mundo.

Espero que tu benevolencia pueda ver

que mis miserias y las penurias de mi alma

no sean causa de molestia

para que estampes tu bella imagen en ella.

Toma mi alma y no la abandones jamás,

sólo deseo amarte con todo mi corazón

y seguirte el resto de mi vida.

Te suplico que recibas

a quienes son desdichados,

toma de la mano a quienes

aun estando caídos,

rezan por tu intervención.

Sé que tu compasión y misericordia

los recibirá con los brazos abiertos.

Esto es un motivo muy grande

para seguir teniendo la plena confianza

en ti Virgen de Guadalupe,

para seguir dándote a conocer

a quien no sabe de ti,

y mostrando tu inmenso poder,

que Dios te dio para ayudar

a las personas que sufren

y necesitan de tu intervención,

y así pongas la imagen tuya en mi corazón,

y no tomes en cuenta mis pecados

y accede a ver mi esperanza

y fe en ti, Virgen de Guadalupe.

Amén.

Al finalizar, repetir 3 veces: Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros.


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